viernes, 30 de noviembre de 2012

SNV holandesa respalda la Jatropha en Perú

El piñón blanco se perfila como una gran alternativa para producir biocombustibles

De acuerdo al estudio de la Organización de Desarrollo de Holanda (SNV)


Moyobamba - San Martín    25 noviembre 2012 - 1:02 pm,
El piñón blanco tiene alto potencial de desarrollo en tierras deforestadas sin uso.

El piñón blanco (Jatropha curcas) se viene perfilando como una alternativa importante para la producción de biocombustibles, de acuerdo a los estudios realizados por la Organización de Desarrollo de Holanda (SNV) sobre los impactos socio-económicos y ambientales de la producción de biocombustibles en la amazonía peruana.

La SNV es una institución del Servicio Holandés de Cooperación para el desarrollo, brinda soluciones innovadoras en base a la demanda del mercado, consultorías y asistencia técnica con el fin de eliminar la pobreza y la inequidad.

“Si bien la palma aceitera representa para los productores mejores perspectivas económicas, por su alta rentabilidad y paquete tecnológico validado, existen restricciones para su uso como materia prima para biocombustibles, por su consumo como producto alimenticio. Por ello, el piñón blanco surge como una alternativa importante”, indicó Martijn Veen, asesor de SNV.

El estudio indica que el piñón blanco tiene alto potencial de desarrollo en tierras deforestadas sin uso actual, no compitiendo con la seguridad alimentaria. Asimismo, en sus primeros años, puede convivir con cultivos como girasol, maíz, maní, frijol, ají y tomate, reduciendo costos de instalación y compensando la inversión de los primeros años.

El documento explica que, incluso, se puede aprovechar el uso de subproductos (como la torta de extracción como fertilizante orgánico) y las oportunidades del mercado de carbono en proyectos de reforestación con el piñón blanco, aparte de su uso como materia prima sostenible para la producción biodiesel.
En cuanto a los impactos ambientales, la investigación determina que se logra un impacto positivo cuando los cultivos energéticos se desarrollan en áreas ya deforestadas con vegetación baja (patizales y purmas bajas).

“Tenemos gran disponibilidad de áreas potenciales para el piñon. En San Martín, según la zonificación realizada para este cultivo, tenemos más de 400 mil hectáreas de áreas deforestadas sin uso actual, con condiciones biofísicas aptas para el cultivo de piñón blanco” mencionó.

El especialista enfatizó que, a la luz de estos resultados, es importante que las instituciones respectivas continúen en sus esfuerzos por mejorar y afinar el paquete tecnológico de producción de este cultivo nuevo, que permita la reducción de costos de producción, de modo que se contribuya a elevar los índices de rentabilidad del mismo.

Los estudios realizados se basan en gran parte en la realidad de la región San Martín, fueron elaborados con el aporte de los miembros de la Mesa Técnica de Biocombustibles, y se desarrolló en el marco de un proyecto a nivel mundial entre SNV y WWF para el desarrollo sostenible de los biocombustibles, como una contribución tanto para la reducción de la pobreza en comunidades rurales, como la mitigación del cambio climático.



 

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